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“Perdemos clases por balaceras”: maestro rompe el silencio de la realidad en Michoacán

Morelia, Michoacán (RepúblicaMx).– Cada mañana, el maestro Toño toma camino rumbo a preescolares de Álvaro Obregón y Zinapécuaro para dar clases de educación física. Por las tardes, después de terminar su jornada escolar, trabaja en un gimnasio de Morelia para completar el dinero y poder vivir.

“No alcanza”, resume.

Egresado de la Escuela Normal de Educación Física de Morelia, el maestro —quien pidió omitir su nombre completo por seguridad— asegura que la realidad de muchos docentes estatales en Michoacán está lejos de los homenajes y festejos del Día del Maestro.

“Muchos maestros necesitan dos trabajos”

Toño explica que uno de los problemas más difíciles para los maestros estatales es el salario.

“Lo más difícil es que el salario no alcanza. Se necesitan dos empleos para poder subsistir porque de maestro no se puede. Todo maestro con una plaza estatal tiene doble trabajo”, afirma.

Cuenta que mientras algunos docentes federales o quienes tienen doble plaza logran una mayor estabilidad, muchos maestros estatales deben buscar otros ingresos para cubrir gastos básicos.

Dar clases entre balaceras

Otro de los problemas que enfrenta es la inseguridad en las comunidades donde trabaja.

“La inseguridad… perdemos muchas clases porque se agarran a balazos en las comunidades. En Álvaro Obregón, Zinapécuaro o Queréndaro se tiene que cancelar todo”, relata.

La violencia, explica, ya forma parte de la rutina escolar en algunas zonas de Michoacán.

“Los maestros estatales no podemos crecer”

Toño también denuncia que los docentes estatales tienen limitadas oportunidades de crecimiento profesional.

“Los maestros estatales no tenemos derecho a promociones ni horizontales ni verticales. No podemos ser directores o supervisores, lamenta.

El reconocimiento

A pesar de las dificultades, asegura que hay momentos que hacen valer el esfuerzo.

“El logro profesional que más me ha marcado es cuando los alumnos te recuerdan. A veces ya ni te acuerdas de ellos y te saludan, te dicen que fuiste su maestro. Creo que eso es lo mejor”, cuenta.

“En las comunidades todavía respetan al maestro”

Para Toño, el respeto hacia los docentes también ha cambiado dependiendo de la región.

“En preescolar y primaria en las comunidades todavía se le da valor y respeto al profesor. Pero en las ciudades grandes ya no”, explica.

Incluso señala que en Morelia existen casos donde padres de familia buscan remover maestros por situaciones que considera absurdas.

“Ya ni los buenos días responden”, dice.

Violencia dentro de las aulas

Sobre los recientes casos de violencia escolar en Michoacán, como amenazas de tiroteos o agresiones dentro de escuelas, Toño considera que el problema viene desde el entorno familiar y social.

“Los niños no aprenden a tirar balazos en la escuela. Eso lo aprenden en sus casas, en sus colonias, en sus contextos”, afirma.

También considera que el respeto hacia la figura docente se ha debilitado.

“Desde que el maestro ya no tiene oportunidad de corregir, se perdió mucho respeto”, concluye.