Autoridades de Estados Unidos presentaron una acusación formal por narcotráfico y delitos relacionados con armas contra 10 funcionarios mexicanos, entre ellos el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
La imputación fue anunciada por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York y la Agencia Antidrogas (DEA), que señalan una presunta colaboración con el Cártel de Sinaloa.
Acusan presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa
De acuerdo con la acusación, los funcionarios habrían conspirado con líderes del cártel para facilitar el tráfico de drogas hacia Estados Unidos a cambio de sobornos y apoyo político.
Entre los señalados se encuentran funcionarios en activo y exservidores públicos de áreas de seguridad y gobierno estatal.
Señalan protección a operaciones del narco
Las autoridades estadounidenses sostienen que los acusados habrían utilizado sus cargos para:
– Proteger a líderes criminales
– Filtrar información sobre operativos
– Facilitar el traslado de drogas
– Permitir operaciones sin intervención
Según el documento, estas acciones habrían favorecido la distribución de fentanilo, cocaína, metanfetamina y heroína.
Investigación incluye delitos graves
La acusación contempla cargos por conspiración para tráfico de drogas, uso de armas y otros delitos relacionados.
En algunos casos, las penas podrían alcanzar cadena perpetua.
Autoridades de EU endurecen postura
Funcionarios estadounidenses señalaron que este tipo de casos reflejan la presunta infiltración del crimen organizado en estructuras de gobierno.
También advirtieron que continuarán las acciones contra redes vinculadas al narcotráfico.
Acusados se presumen inocentes
Las autoridades recordaron que los cargos forman parte de una acusación formal y que las personas señaladas se presumen inocentes hasta que se demuestre lo contrario.
Hasta el momento, no se ha informado sobre detenciones relacionadas con este caso.


