Uruapan se transformó en una fiesta total. Desde temprano, el centro comenzó a llenarse de gente, de sonidos, de colores… y de esa energía que solo se siente cuando algo grande está por empezar.
El desfile del Tianguis de Domingo de Ramos no fue cualquier recorrido: fue una explosión de tradición. Más de 50 contingentes avanzaron entre música, danzas y aplausos, mientras cientos de personas se detenían a mirar, grabar o simplemente dejarse llevar por el ambiente.
Artesanos, música y tradición en cada paso
En cada grupo había algo distinto: textiles bordados, máscaras, piezas de barro, madera tallada… todo acompañado por bandas que marcaban el ritmo y hacían imposible no voltear.
Comunidades de todo Michoacán llegaron a Uruapan para mostrar lo que hacen con las manos y el corazón. Algunos bailaban, otros cargaban sus piezas, pero todos compartían el mismo orgullo.
El desfile no solo se veía… se sentía.

Una fiesta que conecta con la gente
Familias completas salieron a las calles. Niñas y niños corrían entre los contingentes, mientras turistas y locales se mezclaban sin distinción.
El ambiente era sencillo pero poderoso: gente aplaudiendo, celulares grabando, música sonando sin parar y ese sentimiento de comunidad que pocas veces se logra.

El tianguis ya está abierto
A partir de este 28 de marzo y hasta el 12 de abril, el tianguis estará instalado en el centro de la ciudad y en la Huatápera, donde se podrán encontrar piezas únicas directamente de quienes las crean.
Más que una venta, es una experiencia: caminar, descubrir, preguntar, regatear y llevarte algo que tiene historia.
Porque en Uruapan, estos días no solo se compran artesanías…
se vive la tradición.


